SESTO LIBRO DE LOS SUEÑOS
I. LA BUSQUEDA
Me encontré frente a unas excavaciones del Servicio de Inteligencia Militar en las minas abandonadas a los pies de una montaña. Eran túneles rectangulares. Arquitectos amistoso de escasos recursos buscaban algo. Me dirigí hacia la escalera de piedra de la entrada de los túneles. Escuché un pensamiento “¿Tú no sabes que contigo quiero hacer un cahuincillo?” Entré a la excavación y subí al segundo piso por una escalera interior el lugar estaba iluminado. Caminé por el túnel iluminado que terminaba en el vacío exterior. Miré hacia abajo y vi que facciones de la secta satánica construyeron un sistema que bombeaba barro y piedras desde una fosa hacia un cedazo hecho con barras de acero. Percibí que estaban molestos de que yo los viera y caminé hacia otro túnel que también se asomaba al exterio. Era peligroso porque terminaba en declive y el suelo resbaladizo por ser de tierra y guijarros. Escuché un pensamiento “¿Mejor que no porque puedes ser un comunistito?” Me transcurrí que la secta satánica me seguía. Llegué al extremo del túnel y me afirmé de un borde lateral. Un niño se me acercó y le dije que tuviera cuidado el lugar era peligroso. Escuché su pensamiento “¿Tú también andas buscando el tesoro de la CIA?” El niño llegó al borde y saltó de considerable altura. Entendí que el niño recibía Ayuda sobrenatural no resultó herido. Pensé que si yo no hacía lo mismo era demostración de poca fe. Esto pensaba cedió el peñasco en que me afirmaba y caí. Caí de pie y quedé sentado los arquitectos me dijeron «¿Revelaste tú misterio? ¿Tú no sabes que eres promiscuo? ¿Tú no sabes que los satánicos son unos estúpidos? Se te levantaron tus vestidos y te crees pillo. Tú no sabes que los del ejército son comunisteros. Se acercó un comunistillo y tomó unos trozos de metal obscurecido que había junto a mí. Lo ignoré por completo y tomé uno de los trozos y vi que tenía forma de helicóptero con una estrella grabada más abajo lucía la palabra “Cooperación”. El comunistillo me preguntó de qué metal no le contesté insistió le dije bronce. El comunistillo le llevó un helicopterito a un satánico que estaba afirmado en una baranda metálica y éste le dijo que no sabía pero parecía oro. El comunistillo me dijo que era oro. Le quité el helicopterito enojada diciéndole que era bronce recogí los que había en el suelo y regresé al túnel. En el lugar que ocupaba el peñasco que cedió provocando mi caída había una cavidad saqué de ella provisoriamente varios helicopteritos cerca de seis y los llevé en mi falda arremangada. Cuando me acercaba a la escalera interior eché un vistazo. Noté que me seguía un grupo de hombres cumpliendo misiones que les son ajenas. Sentí temor porque el que se destacaba por su altura blandía agresivo un cuchillo. Sus acompañantes usaban armas cortas. Vi un comunistito que en el centro de la escalera buscaba golpeando con un martillo la parte inferior de la pared. Comencé a gritar «Oro oro oro oro oro oro.» A los que me seguían les hice pucheros. Escuché su pensamiento “¿Parece que es cierto que eres como mujerilla? ¿Tú no sabes que somos satánicos? ¿Tu no sabes que te estamos protegiendo por eso te seguimos? Parece que es cierto que eres como mujerita. Estás mostrando que tienes lindas tus piernitas. Estás mostrándoselas a los comunistos. ¿Tu no sabes que los comunistos no tienen escrúpulos? ¿Estoy pensando que es cierto que tú eres mujercita? ¿Tu no sabes que si te vas como mujer delante de nosotros eres promiscuero? ¿Tu nos quieres demostrar que tú tienes espíritu? Luego me paré en la escalera y escuché el pensamiento del comunistillo. “Tú eres igual que mujer. ¿No quieres que te meta la pichulita? ¿Parece que es cierto que eres estúpida? Tu no sabes que vas a tener que mostrarlo si gritas. ¿Tú eres igual que mujerillita? Según parece tú eres inteligente. Tú lo haces porque sabes que los satánicos son peligrositos.” Oído esto desperté.
II. LOS TRAIDORCIOS
Me encontré en la discoteca de un hotel en el extranjero acompañada por el “chico” Zaldívar. Me dijo «Tú no sabes que yo quiero masturbarte. ¿No quieres que te masturbe con el dedito? Nosotros ya sabemos que tú no eres comunistoide. Tú pareces una mujerica porque te haces el estúpido. Tú no quieres contestarme porque crees que soy un pánfilo.» Le dije «¿Parcce que no sabe que tiene que decirlo en el crepúsculo? ¿Cree que no se que es hijo de príncipe? Será mejor que no me manosee porque me ensucia mi vestido. ¿Cree que no sé que quiere pescarme como conejito? Yo no soy promiscuo por eso no dejo que me pesquen los hijos de príncipe.Yo soy terrible de poderoso por eso no tengo que darme vuelta. Será mejor que me deje tranquilas mis piernas. Parece que no sabe que con Frei yo quiero hacer un cahuincito. ¿Parece que le voy a hacer un escándalo si no me deja las piernas tranquilitas? ¿Parece que no sabe que está dando espectáculo? ¿Parece que no sabe que me tiene histérica porque es cierto que soy mujercia?» Me dijo «Tú eres como las mujeres por eso no quieres que te pesquen los comunistoides. Tú quieres que te pesque Eduardo Frei porque sabes que tiene pulenta la pichula. ¿Tu no sabes que los demócrata-cristianos no tienen escrúpulos? Tú no sabes que por eso no pertenencen a la ecúmene.» Le dije «¿Parece que no sabe que tiene que decirme que son como vampiros?» Cuando estaba diciendo esto llegó un mensajero con un sobre. Lo leí decía “Para que se lo entreguen a la tipiquísima de Eduardo Frei.” Levanté su contenido y lo dejé sobre la mesa eran cheques viajercios. En ese momento llegó Eduardo Frei y me puse histérica. Me preguntó «¿Cuanto enviaron?» Le contesté «Cinco miríadas.» Dijo «Parece que creen que somos comunistoides. ¿Estos asquerosos no saben que con eso no me compro ni un autito? Estoy pensando que es cierto que son miserables. Los estoy acusando que hacen tráfico de drogas. Yo no sé qué se han imaginado. Yo no sé que voy a hacer con esto oye. Estos parece que creen que yo soy estúpido. ¿Parece que se les olvida que yo también soy ecuménico? ¿Parece que no saben que los que trabajan en el comercio también son comunistoides? ¿Parece que estoy pensando que es cierto que estos no son ecuménicos? Parece que los demócrata-cristianos son difíciles porque tienen sífilis. ¿Parece que estos se están poniendo comunistoides por eso que no tienen escrúpulos? Parece que yo también tengo sífilis. Es por eso que se me olvida que son traidoristitos.» Le dije «son traidorcillos para que no crean que son comunistoides.» Le dije a Andrés Zaldívar «Parece que es cierto que se están poniendo comunistillos. Parece que están con Pinochito porque tienen winter. ¿Parece que lso que tienen sífilis se ponen comunistitos? ¿Parece que Eduardo se fue sin despedirse porque no tiene escrúpulos?» Me contestó «Salió con la empanada en la mano. Fue a cogotear. Tú no sabes que son delincuentes los demócrata-cristianos.» Entonces desperté.
III. EL MONSTRUITO
Caminaba por la Av. Portugal hacia el Sur junto a la vereda de la Universidad Católica. Cerca de Marcoleta vi estacionado alejado de la vereda un bus militar y de pie frente a él observándolo al General Pinoché en uniforme de comando. El bus estaba tripulado solamente por su conductor que estaba sentado al volante y también estaba vestido de comando. Este último era de gran estatura. Le dije Pinoché que yo sabía su intención de hacer una exposición con su colección de pistolas. Me respondió que era cierto. Le dije entonces «Ojalá que no hayan rencores». Dicho esto me despedí crucé a la verda Oriente y entré a comprar a un bolichito de la secta satánica. La cajera era una mujer pragmática. Le dije que en la vereda de enfrente me encontré con Pinoché. Ella me preguntó si hablamos algo. Le respondí «Sí. Le dije que si va a hacer una exposición es mejor que muestre sus pistolas con silenciador porque si hace ruido con las armas van a pensar que no se las sabe toditas». Luego me retiré me miré en el reflejo de la vitrina de unos judíos para arreglarme el vestido y escuché el pensamiento de la mujercia. “¿Estoy escuchando que me dijiste una mentira? ¿Me estás diciendo que con las mujeres tú no eres como mujercia? ¿Me estás diciendo que no estás sometido por la secta satánica? ¿Tú no sabes que pareces una puta a domicilio?” Antes de despertar consideré el pensamiento de Pinoché. “Crees que no sé que se te acabó el repertorito? Por eso no quisiste seguir hablando”.
IV. LA FIESTA DE LOS SATANICOS
Me encontré transitando por la casa de mis padres un chalé tradicional de dos pisos de estructura metálica. Me acompañaban hijos de príncipes. Me dijeron «¿Tú no sabes que pareces un conejo?» Escuché su pensamiento “Tienes que decirnos. Saben que no porque los conejos son hijos de callampera”. Les dije «Creen que soy estúpido. ¿Parece que no saben que los comunistitos son los conejos?» Me dijeron «¿Tú no sabes que pareces longilla? Parece que es verdad que los conejos son los comunistoides.» Yo les dije «¿Parece que no saben que los hijos de los príncipes se convirtieron en comunistillos? ¿Parece que no saben que se convierten en comunistos porque hacen chamullo? ¿Parece que no saben que los hijos de príncipe comunistillos se convierten en tortuguitas?» Escuché su pensamiento “Tú no eres comunisterio porque eres tipiquísima. Por eso que no quieres que te meta la tula. ¿Parece que es cierto que somos estúpidos? Porque somos chamulleros parecemos conejos. Por eso que tú eres el príncipe de los increíbles. ¿Parece que es cierto que los príncipes escuchan el pensamiento? ¿Estoy pensando que puede ser cierto que parecemos conejitos porque somos chamullentos?” Yo le dije «¿Parece que no saben que si practican la música o la poesía se convierten en mujer? Escuché su pensamiento “¿Te estamos invitando a una ceremonia? Te vamos a tener sometido cuando te mostremos el cahuincito. ¿Tú eres igual que las mujeres?” Me vi en medio de lo que parecía una fiesta de disfraces. Pensé “¿No será que pueden ser estudiantes universitarios? Parece que es cierto que no creen en El Señor Dios. Parece que quieren parecer imbéciles. ¿Parece que no saben que me tienen enternecida? ¿Parece que es porque bailan como longillos? Estoy pensando que es cierto que los hijos de los príncipes son longitos.” Desperté cuando pensaba que bailaban como caricaturas.
V. LAS FORMULAS
Estaba en el interior de un palacio colonial. El piso era de mosaicos rectangulares en relieve de color amarillo pálido. En un artefacto rectangular parecido a una máquina de lavar ropa hervía agua que se rebalsaba por los costados de la tapa metálica. El agua corría por el suelo hacia el interior encharcándose. La voz de un ángel me dijo «Aquí se cuecen los libros de John Wells». Vi unos periódicos en el suelo y los destruí de un puntapié al caminar. Llegó una mujer con un niño pequeño entendí que era mi esposa. Tenía aspecto de traidora y vestía con colores obscuros. Apenas se distinguía en la penumbra. Habló esto «Tú eres estúpido si haces tanto desorden. ¿Tú no sabes que la casa está destruyéndose ya no tenemos qué comer?». Le dije «¿Bien?» avancé junto a ella hablé esto «Cuántos mosaicos crees que estará dañando el agua». Me dijo «No sabría decírtelo. ¿Tú no sabes que pareces un niño longitero? No sabría decírtelo». La increpé «¿Tú no sabes que eres económica? ¿Me quieres decir que no te da lo mismo que se vayan a la chucha cinco miles? ¿Tú me quisiste decir que soy como las mujeres? ¿Tú me quisiste decir que soy como las mujeres? ¿Tú me quisiste decir que soy como un misógeno?». Me dijo «¿Tú no sabes que hay que tener escrúpulos quieres que te escuche el niño tú no tienes espíritu?». Le contesté «Te estoy hablando despacito para que no se escuche. ¿Tú no me crees un estúpido?». Me dijo «Parece que es cierto que tú eres como las mujeres. ¿Con esos libros te estás destruyendo tus cahuinitos? Te estás destruyendo tus cahuines con los comunistoiditos. Claro que tú eres como las mujeres». Le dije «¿Crees que no sé que los misógenos te tienen histérica? Parece que tú crees que yo soy estúpido que con estos libros voy a estar revelando mi mistercio. ¿Tú no sabes que estas son fórmulas? ¿Tú no sabes que yo soy tipiquísima? ¿Tu no sabes que yo hago cahuines con los empleados públicos? Tú no sabes que los verdaderos comunistillos son los empleados públicos. ¿Tú no sabes que cuando me visto de mujer yo parezco una longilla? ¿Tu no sabes que los comunistillos tienen que limpiarme el culo? Tienen que hacerlo desmotrándome que me aman. Tú no sabes que los comunistos son como conejos». Contestó «Parece que es cierto que eres igual que las mujeres. Por eso me dijiste que me tienen histérica los misógenos. ¿Con esto parece que me estoy sintiendo estúpida? ¿Son inteligentes los hombres? Estoy pensando que es cierto que los hombres son iguales que las mujeres». Le dije «¿Tú hablas así porque quieres hacerte longillita?» Me contestó «¿Parece que tú estás acomplejado porque me metiste la pichula? Estás acomplejadito porque me pescaste como conejo. ¿Me quieres tener sometidita porque me dijiste que soi (sic) un príncipe? ¿Parece que tú no sabes que los ángeles existen? ¿Tú no sabes que las mujeres creemos en Diosito? Parece que es cierto que tú quieres someterme. Si no nos separamos somos promiscuos. Parece que es cierto que los príncipes son inteligentes. ¿Parece que es cierto que estai (sic) acomplejado porque me metiste la pichulita? ¿Me quisite decir que tú conoces los misterios de las lesbianitas?» Le contesté «Tú no sabes que yo quiero seguir haciendo cahuincitos. Parece que tú no sabes que todavía estás cartucha». Me dijo «¿Me quieres limpiar el culo y te crees tremendo? Eres promiscuo si tienes vínculos». Le dije «¿Tú no sabes que tiene que ser sorpresa? ¿Parece que es cierto que tú no tienes escrúpulos?» Caminé hacia la puerta y me siguió el niño. Balbuceó que quería acompañarme. Lo abracé y le dije que podrái pero sentí lástima porque mi esposa quedaría sola. Di un beso en la frente al niño y le dije que otro día saldría con él. Corrió y se abrazó a las piernas de su mamá. Cuando abrí la puerta desperté.
VI. LA ASTRONAUTA
Durante la noche de jaranita que me invitaron los universitarios conocí a la
candidata a reina. Pensé que sería mejor invitarla a un paseíto en mi platívolo
de emergencia. Pensé si no sería mejor que se pusiera el traje de astronautita.
Le diría que tenía que ponérselo en puro calzoncio. Al parecer se asustó cuando
dije que se lo pusiera porque podría haber un incendio. Oí su pensamiento. “¿Me
quisiste decir que adentro de tu platívolo se producen incenditos?” Dije
«¿Parece que no sabes que los principitos no somos económicos? ¿Parece que no
sabes que me sale terrible de caro sacarte a dar una vuelta? ¿Parece que no
sabes que los que parecen platos son los platívolos de los demonitos? ¿Parece
que no sabes que contigo quiero hacer un cahuincillo? ¿Parece que no sabes que
yo también estoy histérico?» Pensé que era mejor que no me sentara en la consola
podría parecer sisop aunque se la mostré. Estaba pensando que si me la pescaba
en el platívolo podrían pensar que soy un promiscuo. Pero pensé que no si me la
pescaba en la terracita. Pensé que sería mejor usar el panel del trajecito. Dije
«¿Parece que no sabes que estoy especificando mi destinito? ¿Te estuve
escuchando que estás pensando que quieres conocer Europa? ¿Parece que no sabes
que yo soy enciclopédico? ¿Parece que no sabes que yo soy estudioso de la
Enciclopedia Española? ¿Parece que no sabes que te dije que te pongas el traje
de astronauta para que sepas que todavía no te quiero meter la pichula?» Dijo
«Parece que es verdad que existen los platívolos. ¿Me estás diciendo que tú no
eres extraterrestre? Me estás diciendo que no te tienen sometido los
democráticos. Estoy pensando que tú sabes que yo soy comunistita. ¿Me estás
demostrando que somos estúpidos los comunistillos? Me estás diciendo que me
ponga el casquito. Parece que estoy sintiéndoe estúpido. ¿Me estás diciendo que
tú estabas escuchando mis pensamientos por eso que me sacaste una foto?»
Contesté «¿Parece que no sabes que es mejor que te ajustes el cinturoncito oye?
¿Parece que no sabes que estos cinturones son magnéticos?»

Dijo «¿Parece que no sabes que me tienes histérica? Los comunistoides para ti son como longillos. ¿Me estás diciendo que los comunistoides son como conejitos? Parece que no sabes que yo quiero ir al bañito.» Oí su pensamiento. “Me estás diciendo que tengo que ir afuera. ¿Me estás mintiendo si me estás diciendo que esta cuestión anda sola oye? Si anda sola eso quiere decir que es como un ascensorito. Parece que está conectado con un edificio. Me estás diciendo que tú eres ecuménico.” Dije «Parece que estás contenta con el trajecillito. Parece que te enojaste. ¿Tú no sabes que yo también soy una mujerita? ¿Tú pensaste que yo soy como un niñito longito?» Oí su pensamiento. “¿Tú no sabes que yo pensaba que eras misógeno? ¿Parece que es cierto que tú quieres meterme la pichula? ¿Estoy pensando que tú también eres lesbiana? Estoy pensando (sic) que tú eres inteligente porque fuiste tipiquísima. Tú sabes que me invitaron porque estoy con el poto cartuchísimo. Estoy pensando que tú sabes que yo también quiero ser tipiquísima.” Dije «¿Tú piensas que yo soy estúpido? ¿Parece que no sabes que tú eres promiscua? Estoy escuchando como haces pipí.» Oí su pensamiento. “¿Tú estás escuchando lo que estoy pensando? ¿Estoy pensando tonteras? ¿Por eso me dijiste que soy promiscua? Estoy pensando cosas imbeciles .” Dije «¿Parece que no sabes que se escuchan todos los sonidos cuando haces caquita? ¿Parece que no sabes que me excitas? ¿Parece que no sabes que tienes que sacarte el casquito?» Dijo «¿Tú no sabes que estás atormentándome? ¿Tú no sabes que hay que tener escrúpulos? ¿Tú no sabes que en el platívolo puedes tener baño químico?» Dije «¿Parece que no sabes que el platívolo es inteligente? ¿Parece que no sabes que las estudiantes universitarias son atormentadas porque sus padres son empleaditos? ¿Parece que no sabes que los comunistoides son los que hacen chamullito?» Oí su pensamiento. “¿Parece que es cierto que tú estabas escuchándome? ¿Tú no eres estúpido porque eres principero? ¿Tú no eres andrógeno porque fuiste comunistillo? Parece que tú eres comunistito que te invertiste.” Dijo «¿Parece que tú no sabes que me tienes histérica? ¿Me estás diciendo que tengo que estar sometida porque eres un príncipe?» Contesté «¿Parece que no sabes que todas las mujeres no somos iguales? Parece que te tengo histérica porque parezco un misógeno.» Oí su pensamiento. “¿Tú parece que me escuchas mi pensamiento?”
SEGUNDA PARTE
Pensé que al parecer sería mejor que conociéramos San Petersburgo. Luego me arrepentí pues podrían pensar que los capitalisteros son poderosillos. Pensé que tenía como cero a la izquierda al platívolo. Pensé que sería mejor pedirle consejoide. Pensé que parecía mejor preguntárselo a mi plativito. Oí el pensamiento de la mújer. “¿Escuchaste mi pensamiento por eso te quedaste calladito? Parece que tú tienes un complejo porque fuiste comunistillo.” Dijo el platívolo «¿Parece que no saben que parecen cauboicitos? ¿Parece que no saben que yo también soy muercia? ¿Parece que creen que soy comunistera porque se están haciendo los longillos? ¿Parece que no saben que parecen gusanos retorciéndose? ¿Parece que no saben que hay que tener escrúpulos ¿Parece que no saben que estoy sintiendo que entran y salen? ¿Parece que creen que soy estúpida por eso me piden ese consejito? ¿Parece que no saben que ya estoy cansada de que me digan platívolo? ¿Parece que no saben que yo quiero que me digan campánula?» Oí el pensamiento de la mújer. “Parece que es cierto que los platívolos son como mujercitas. Parece que tengo que decirle que todo esto fue por culpa mía.” Dije a la mujercia «¿Parece que no sabes que yo soy hijo de antiguo con traidorcia? ¿Parece que no sabes que los comunistitos invertidos son los hijos de estrella? ¿Parece que no sabes que las atormentadas son esquizofrénicas?» Pensé “¿Parece que es mejor que vayamos al espacio? Tengo que decirle que se tiene que poner en órbita. Si no pasamos por España somos miserables. Claro que somos miserablitos. ¿Los catecúmenos no se comen el bueicito? Con los españoles no tengo que ser como mujerita.” Oí el pensamiento de la mújer. “¿Parece que estoy pensando que nos tranquilicemos? ¿Parece que estoy acomplejándome porque soy esquizofrénica? Parece que esto no está gustándome. Parece que esto es un estudio de sicología. Parece que no es cierto que existen los platívolos.” Dije «¿Parece que es mejor que te ajustes el cinturoncio? Parece que es porque sabes que es para que no crean que son comunistoides? ¿Tú no sabes que se llaman campánulas porque son como mujercias? Parece que tú no sabes que las campánulas son como tipiquísimas.» Pensé “Será mejor que le eche el cerrojo.” Dijo «Parece que tú crees que me tienes acomplejadita. Parece que tú eres estúpido. ¿Parece que tú eres sádico por eso estás asustándome? Parece que es cierto que tú eres sádico.» Oí su pensamiento. “Me quieres culear como energúmeno.” Pensé “¿Parece que está diciendo cosas cochinas porque es esquizofrénica? ¿Parece que es mejor que interrumpa las comunicaciones? ¿Parece que yo también me estoy sintiendo estúpido?” Dijo ella «¿Parece que me quieres tener asustadita porque soy hija de un kunta-kinte? Tú parece que soi (sic) hijo de un conejo. Por eso me quieres tener sometida. ¿Según parece tú estás mintiéndome? ¿Parece que es cierto que estás mintiéndome? ¿Parece que tú soy (sic) hijo del temucanito? ¿Tú escuchaste mi pensamiento que quiero ser tipiquísima?» Contesté «¿Parece que no sabes que me tienes histérico? ¿Parece que no sabes que las campánulas no se comen el bueicio? ¿Parecce que no sabes que tienes que pedirle disculpas? ¿Parece que no sabes que la campánula está enojadita?» Dijo la atormentadita «¿Pareces longillo porque eres príncipe?» Pensé “¿Será mejor que corte las comunicacioncitas? ¿Puede creer que soy misógeno y le puede dar hidrofobia? ¿Será mejor que no haga cahuines con mújeres? Soy comunistoide si me pesco a las atormentaditas.” Oí el pensamiento de la atormentadita. “Crees que no sé que me estás escuchando. ¿Estoy pensando que tú eres promiscuo? Crees que no sé que tú eres concha de tu madre. ¿Tú eres un principito por eso tienes inteligencia? ¿Estoy pensando que tú también estás histérico? Estoy pensando que tú pareces un longito.” Dijo «¿Estoy pensando que es mejor que me coma el bueicito? ¿Parece que tengo que pedirte disculpas? ¿Parece que me estoy calentando?» Dije «El comunismo es un pozo sin fondo. ¿No crees que es más inteligente que le pidas disculpas a la campánula?» Oí su pensamiento “¿Tú parece que me estás diciendo que me tienes sometidita? Crees que no sé que tú estás escuchándome. ¿Estoy pensando que es cierto que tengo que pedirle disculpas a la campánula? ¿Parece que es cierto que (sic) tengo que pedirle disculpas a la campánula? ¿Estoy pensando que la campánula también está escuchando los pensamientos? ¿Parece que estoy pensando que tú eres el príncipe de los comunistitos? ¿No será que todo esto es un estudio sicologico? Por eso que me tienes mirando por la ventanita. Parece que estamos adentro de un helicóptero. Parece que es cierto que esto es puro chamullo. Parece que esto es del porte de un edificio. ¿Parece que tú me estás diciendo que eres terrible de chamullero? Estoy pensando que parece campanita. ¿Por eso que le pusiste campánula?” Pensé que al parecer era mejor que no me desabrochara el cinturoncito. Pensé que me estaba diciendo que al que quiere seleste que le cueste o quizás estaba esperando que nos tranquilicemos. Sentí que se estaban ajustando los asientos. Oí el pensamiento de la mujercia. “Estoy sintiendo que estoy apretándome. ¿Parece que tengo que pedirle disculpas? Parece que tú no eres chamullento porque esto es caro. Parece que es cierto que estoy disculpándome. ¿Parece que es cierto que la campánula es como una mújer? (sic) ¿Está diciéndome que está contenta porque le estoy pidiendo disculpas? ¿Están separándose los edificios? Están llegando más astronautitas. ¿Están emocionados porque están persinándose? ¿Están medicinándome todos estos son sicológicos? Están persinándose (sic) para que me convierta. Parece que no es cierto porque estos trajes son muy caros oye. ¿Se están metiendo por otra parte de la campánula? Se están metiendo en el techo. A ti no te importa porque eres como mujerita. ¿No te dicen nada porque saben que eres príncipe? Estoy pensando que eres buenito.” Dije «Solamente es bueno El Señor Yahveh. Tú no sabes que yo soy su secretarito. ¿Parece que no sabes que Fidel Castro es el príncipe de los comunistitos? ¿Parece que no sabes que se está transformando en el príncipe del turismo? ¿Parece que no sabes que es mejor que mires por la ventana? ¿Parece que no sabes que sobre eso yo también estoy escribiendo? ¿Parece que no sabes que todo esto está controlado por computadorcitos?» Oí los pensamientos de los astronautas a ver si se había metido algún demonito. Microondas. “¿Parece que lo hiciste para que los comunistitos no se depriman?” Relaciones públicas. “Parece que invitaste a una mujercia para que sepan que tienes espíritu. ¿Tú haces cahuines con las mujeres para hacerte el estúpido?” Control de carga. “¿Tú pareces un niño longito? Estoy pensando que tú eres un comunistoidito.” Chofer del jeep. “¿Parece que tú sabes que yo soy un chamullento como astronauta? Parece que me contrataste porque fui campeón de funrreis. ¿Te compraste un Land Rover porque tú no eres ecológico? Parece que yo soy estúpido si soy astronautita. ¿Estoy pensando que los astronautas son comunistitos? Parece que es cierto que soy estúpido. Parece que no porque estos platívolos son de emergencia.” Mecánico del jeep. “¿Parece que tú sabes que yo soy un traidorcito? Parece que tú nos contrataste para que te limpiemos el hoyo. Tú sabes que yo no soy un buen mecánico. ¿Parece que es por eso que te vistes de mujercia? ¿Parece que estoy haciéndolo porque eres superior legítimo?” Al parecer me sentía histérico pensando que la campánula iba a despegar como energúmena. ¿Por eso se apretaban tanto los asientos? Pensé que parecía mejor que yo también le pidiera disculpas. Pronto la campánula pareció quedar contenta. Dijo la mújer «Parece que tú eres siervo de Jesucristo.» Oí su pensamiento. “¿Por eso que Es El Príncipe de los príncipes? Tú eres el príncipe de los helicópteros. ¿Esta campánula yo estoy pensando que es electrónica? ¿Parece que fuiste piloto de helicóptero? Parece que estoy acomplejándote. Te hiciste poderoso porque tuviste fe en Diosito. Te quedaste en silencio porque estás acomplejado.” Dije «¿Parece que no sabes que tus padres están pensando que te compre? Quieren venderte porque no quieren tener vínculos. ¿Parece que no sabes que te tengo que romper el culo? Parece que les digo que te compro porque el potito cartucho. ¿Tú no sabes que te quiero partir el culo con calzones? ¿Parece que no sabes que yo compré la campánula?» Oí su pensamiento. “Los hijos de los príncipes estaban diciendo que tú eres un comiquito oye. ¿Estoy pensando que esto puede ser un helicóptero? ¿Parece que lo dijeron porque pareces una señorita cartucha? ¿Estoy escuchando que me estás diciendo que es porque leen muy rápida tus libros? Parece que tú eres el príncipe de los helicópteros de carga. ¿Me estás diciendo que los puntos no son cero a la izquierda? ¿Te estoy escuchando que hay que esperar cinco segundos en cada punto? Te estoy escuchando que los hijos de los príncipes son unos estúpidos. ¿Me estás diciendo que tienen que trascurrirse? Me estás diciendo que los confundieron con la lectura rápida. Me estoy acordando que los hijos de los príncipes dijeron que tú fuiste entretenedora de los jugadores de fútbol. Parece que es muy pesado para que sea un helicóptero de carga. No puedes ser comunistoidito si fuiste tipiquísima. Estoy pensando que eres como una mujer. ¿Estoy viendo que tú eres un sicologito? Estoy pensando que aquí hacen cahuincios los empleados públicos. Tengo que decirte que ya estoy con empacho. Tengo que decírtelo cuando empiece a elevarse. Estoy pensando que quieres someterme con ascensores hidráulicos. ¿Eres un chamullero y te creís persona?” Pensé que si no hacía algo en el viaje pensarían que soy un estúpido. Pensé que sería mejor hacer un incendio en las Islas Galápagos. Al parecer no lo haría podrían pensar que tengo algo contra la Iglesia Católica. Podrían pensar que a los sacerdoticos les limpié su culo. Dije a la mujercia «¿Parece que no sabes que yo también tengo helicóptero? ¿Parece que no sabes que yo fabrico cohetitos? Con cuatro cohetes se solucionan las emergencias en helicóptero ta . ¿Parece que no sabes que los cohetes se controlan con computadorcitos? ¿Parece que no sabes que los (sic) que fabrican helicópteros no tienen príncipe? ¿Parece que no sabes que el príncipe de los helicópteros es un desconocido? ¿Parece que no sabes que está cargando oxígeno la campánula?» Oí su pensamiento. “Estoy pensando que tú hiciste con cohetes este platívolo. ¿No será que esto es un invento peligroso? ¿Me estoy acordando que los cohetes funcionan con oxígeno? Estoy pensando que tú eres un comunistito. ¿Estoy pensando que tú eres como un conejito? ¿Parece que tú eres un leoncito? Parece que es cierto que eres un conejito porque no tienes escrúpulos. ¿Parece que me estás escuchando mis pensamientitos? Esto me pasa por meterme con conejitos.” Dijo «¿Estoy pensando que tú eres un conejito porque eres cómico?» Dije «¿Tú no sabes que es para que respiremos el oxígeno? ¿Parece que no sabes que también tienen emergencias los submarinitos atomiquitos? Ya te dije que yo te voy a romper el culito. ¿Parece que no sabes que con el culito rompido no puedes ser tipiquísima? ¿Parece que no sabes que tú eres conejita?» Dijo ella «¿Parece que no sabes que estás molestándome? ¿Tú mismo me dijiste que los que hacen chamullo son comunisteros? ¿Parece que no sabes que estamos en un país democrático? Tú no sabes que eres un conejillo porque es puro chamullo tu platívolo. ¿Tu eres como las mujeres por eso que lo hiciste como campánula? ¿Tú no sabes que pareces un muñequito?» Dijo la campánula «¿Parece que no sabes que los chamullentos no quieren que gobiernen los príncipes? ¿Tú no sabes que lo hacen porque así los tienen desprotegiditos? ¿Tú no sabes que ellos hacen que se pongan comunistoiditos? ¿Tú no sabes que también se ponen comunistoiditos los príncipes? ¿Tú no sabes que estás hidrófoba? ¿Tú no sabes que los príncipes están organizándose como secta?» Oí el pensamiento de la mujercia. ¿Tú no sabes que estás hidrófoba? ¿Tú no sabes que los príncipes están organizándose como secta?» Oí el pensamiento de la mujercia. “¿Crees que no sé que lo haces tú mismo? Estoy pensando que pareces un longitero. Estoy pensando que es cierto que eso lo dijo la campánula. ¿Estoy pensando que soy güevoncia porque estoy estudiando en la universidad?” Estuve pensando que eran traidorcias las campánulas. Que la campánula me estaba diciendo que me tenía sometido. Pensé decirle que no cargue oxígeno. Le diría que lo haga en España. Me estaba quedando dormido. Pensé que sería mejor que me vista de mujercia. Era posible que los españolcitos me recibieran con vestidos. Pensé que no me vestiría de mujer. Los españolcillos no son traidorcitos se hacen los comunistos. Pensé que tenía que decirle a la campánula que yo tenía sueño. ¿Tenía que decirle que lo cargue en España? ¿Al parecer yo también me estaba sintiendo estúpido? Parecía verdad que se estaba sintiendo como celestinita la campánula. Pensé que de improviso me iba a hacer una desconocida. Dije a la campánula «¿Señorita campanulita que no sabe que me tiene histérico? ¿Parece que no sabe que tiene que movilziarse? Fije la cuenta en cincuenta.» Contestó «¿Parece que no sabe que parezco celestinita?» Dijo la hidrofóbica «Trata como mújer a la campánula. Parece que no sabes que me tienes histérica. Tú eres súper antiguo. ¿Tú eres el príncipe de los chamulleros? Estás contento porque me tienes histérica. Estoy pensando que tienes complejo porque son poderositos los democráticos. Estoy pensando que te voy a sacar los ojos si me rompes mi culito. Crees que me tiene sometidita con tu campánula. ¿A ti te dejan hacer esto porque le limpias el culito a los empleados públicos? ¿Los empleados públicos no te dejan que te vistas de mujer?» Oí su pensamiento “Estoy pensando que te tengo sometidito. Tú escuchas el pensamiento con equipo electrónico. Parece que es mejor que me saque el casquito. Estoy pensando que es cierto que los que hacen chamullo son estúpidos. Estás histérico porque me saqué el casquito. ¿Parece que con eso te acomplejaste? Me estás diciendo que se escudan en la Iglesita los democráticos. ¿Estoy pensando que estos cascos son comunistoides? ¿Parece que los que hicieron estos cascos saben cualquier electrónica? Parece que son comunistoides los que saben electrónica. ¿Por eso que es pesado? ¿Estoy pensando que es cierto que tú puedes destruirme? Estoy pensando que esta campana (sic) es de cartonito. ¿Parece que es celeste? ¿La pintaste celeste para que sepan que crees en Diosito? Parece que tú soi (sic) mimético. No me puedes escuchar porque me saqué el casquito. ¿Estoy viendo que eres misogénico? ¿Por eso te haces el longito?” Dijo la campánula «¿Parece que no sabes que yo estoy reclutándote? ¿Parece que no sabes que José es mujercia?» Oí el pensamiento de la hidrofóbica “¿Estoy pensando que tú soi (sic) hijo del temucano? ¿No será que tú soy (sic) el príncipe de los comunisterios? Es verdad que tú fabricas cohetes para helicópteros. ¿Parece que con esto me estoy sintiendo histérica? ¿Yo soy hidrofóbica porque tengo sífilis? ¿Será mejor que te deje que me rompas el culito? Estoy presintiendo que tú soy (sic) el descueve. Parece que todo esto es artístico. ¿Según parece que tú eres productor de películas? ¿Estoy pensando que todo esto puede ser de la Iglesia Católica?” Dije «¿Parece que no sabes que es mejorque te tomes una Cocacolita? ¿Tú no sabes que los que hacen clases son los delincuentes? ¿Parece que no sabes que los universitarios hacen negocios que a nadie le interesan? ¿Parece que no sabes que los universitarios no rescatan a los náufragos? ¿Parece que no sabes que las estudiantes universitarias no pueden ser tipiquísimas? ¿Parece que tú quieres ser periodista? ¿Parece que tú no sabes que para ser periodista tienes que estar sometidita? ¿Parece que tú no sabes que son limpiaculos los periodistos? ¿Parece que tú no sabes que por eso son alcohólicos? ¿Parece que no sabes que si no les meten la pichula no los contratan? ¿Tú no sabes que lo hacen para tenerlos sometiditos? ¿Parece que no sabes que conmigo se terminan las democracias? ¿Tú no sabes que son de la Iglesia Católica todo lo que es del espíritu? Dijo «¿Me estás escuchando que tú eres hijo del temucanito? ¿Tú parece que me crees estúpida? No me puedes escuchar porque me saqué el casquito. Parece que no sabes que si tienes complejos no me puedes tener sometidita.» Intervino la campánula «¿Parece que no sabes que estás hablando con el César? Con esto te estoy reclutando porque eres comunistoida. ¿Parece que no sabes que José te tiene para sus necesidades biológicas? ¿Parece que no sabes que José no te quiere tener sometidita? ¿Tú no sabes que eso lo hacen los cochinos? ¿Parece que no sabes que José oyó que quieres conocer Europa? ¿Tú no sabes que a José lo tienes caiente porque eres orgullosa? Dije a la campánula «Compañera… ¿estoy escuchando que me estás diciendo que las mujeres son tontas? ¿Parece que tú crees que yo soy misógeno?» Pensé si no sería mejor que me vistiera de mujer. En seguida pensé que hay que tener escrúpulos. Son los catecúmenos los españolcios. ¿Acaso el reino de los cielos no está entre nosotros? Dije a la mujercia «¿Parece que es por eso que no te quisiste tomar la Cocacolcia? ¿Por eso no quieres que te rompan el culito? ¿Me dijiste que querías ser una tipiquísima? ¿Tú no sabes que con eso me echas a perder los cahuinitos? ¿Tú no sabes que yo escupo gusanos?» Dijo «¿Tú no sabes que es mejor que no sigas molestándome? ¿Tú no sabes que te puede dar carbunclo si tomas Cocacolcia? Tú no sabes que con eso te estás diciendo que no te las sabes toditas. ¿Tú no sabes que hay un carbón coke? ¿Es mejor que te deje que me rompas mi culito? ¿No te importa que esté escuchándote la campánula? ¿Estoy pensando que tú también eres como un vampiro?» Oí el pensamiento de la mujercia. “Estoy viendo que están encendiéndose lucecillas? ¿Parece que son rojas porque son comunisteros? ¿Parece que estamos en un subterrancito? ¿Parece que es cierto que eres terrible de poderosito? ¿Parece que es cierto que (sic) fabricas cohetes para helicópteros? Parece que es mejor que te trate como mujercia. ¿Parece que es cierto que no estás acomplejándome? Estoy pensando que tú eres como un comunistillo. Estoy presintiendo que tú eres como un comunisto con las mujercias. ¿Estoy sintiendo que esto es como un helicóptero? ¿Parece que esto lo hiciste con un helicóptero de carga? ¿Estoy pensando que esto lo llevan colgado con cables de acerito? ¿Parece que es cierto que esto es puro chamullito? Se están abriendo los techincios. ¿Eso quiere decir que estamos en un subterrancito? Está subiendo un helicóptero. Si tienes helicóptero eres terrible de pesado. Parece que quiere salir del subterrancito. Parece que me estás diciendo que esto te tiene histérico. Parece que es grande este subterrancito. ¿parece que esta campánula es del mismo porte que los edificios? Estoy viendoq ue se está alejando el helicóptero. ¿Parece que le pusiste cohetitos? Por eso que es cuadrado. ¿Me estás diciendo que estás histérico? Parece que tú soi (sic) el príncipe de los comunistitos. Por eso que tus helicópteros son rojitos. Estoy viendo que salieron tres. ¿Por eso que son rojitos? Estoy pensando que me dijiste que esto es de emergencia.” Dijo la campánula «¿Tú no sabes que es mejor que te pongas el casquito? ¿Estoy pensando que tú no sabes que los chilenos toman Cocacolcia porque alguien tiene que hacerlo? ¿Tú no sabes que las campánulas también tomamos Coca-Cola? ¿Parece que no sabes que es para que se nos enfríen los circuitos? ¿Tú no sabes que la Coca-Cola es la octava maravilla del mundo por eso que eres güevona si la desprecias? Dije a la mujercia «¿Tú no sabes que la Cocacolcia es el néctar de los astronautas? ¿Parece que es cierto que me quieres sacar los ojos? ¿Parece que estoy pensando que tú eres miserable? ¿Parece que no sabes que yo también sé que tu culo es un tesorito?» Dijo la campánula «¿Parece que no sabes que José estuvo en la miserita? ¿Tú no sabes que por eso sabe cómo hablan los comunistillos? ¿Parece que no sabes que José no es un conejito? ¿Parece que no sabes que José es como un roedor invertidito? ¿Parece que no sabes que José es una señora?» Oí el pensamiento de la mújer. “¿Parece que vamos siguiendo a los helicópteros? ¿Por eso que tú me conversas? ¿Tu parece que quieres que me distraiga? ¿Parece que los helicópteros son escolta? ¿Estoy pensando que es cierto que las mujeres somos miserables? Tú también eres piloto de helicóptero. ¿Estoy presintiendo que tú eres como el príncipe Carlos? Según parece estoy pensando que los príncipes no son estúpidos. Ahora sí que son descuentos los helicópteros.” Dije «¿Tú no sabes que tienes que decirme que se sienten seguros los que van en los helicópteros? ¿Tú no sabes que los astronautas están pensando que se te acabó el repetorio? ¿Parece que no sabes que yo espero que me felicites? ¿Parece que no sabes que tú pareces una longillita? ¿Parece que no sabes que es por eso que te quieren hacer periodista? ¿Parece que no sabes que con eso estás calentándome? ¿Parece que no sabes que Carlos de Inglaterra no es el príncipe de los helicópteros? ¿Parece que tú no sabes que los príncipes no son chamullentos? ¿Parece que tú no sabes que con Carlos quiero hacer un intercambio de helicópteros? ¿Parece que no sabes que cuanto se viste de mujer parece una longita cartucha? ¿Parece que tú no sabes que él tampoco se da vuelta? ¿Parece que tú no sabes que él pertenece a las fuerzas armaditas por eso es poderosito? ¿Parece que tú no sabes que los ingleses son comunisteros? Por eso se hicieron ecológicos. Tú no sabes que por eso le tienen pica a los españolcios.» Oí su pensamiento. “Parece que es por eso que nos acompañan los helicópteros. ¿Parece que lo hacen para que no escuche al helicóptero que nos lleva colgando? Parece que tú crees que soy estúpida. ¿Estoy pensando que tú eres el príncipe de los helicópteros? ¿La campánula está diciendo que puedes tirar misiles atómicos? Según parece es cierto que existe la campánula. Estoy pensando que no está mintiéndome la campánula. ¿Estoy pensando que es cierto que esto no va colgando de un helicóptero? Estoy pensando que no es cierto que es poderosita la campánula. Por eso que la van escoltando los helciópteros. Te están diciendo chaíto. Parece que están alejándose.” Dijo la mújer «Parece que estás histérico con tus helicópteros? Tú también les dices chao. ¿Se te caen las lágrimas? ¿Con los pilotitos de helcóptero tú eres como mujercia? ¿Estás sintiéndote estúpido?» Dijo la campánula ¿Tú no sabes que también son astronautas? ¿Tú no sabes que en las despedidas se emocionan? Tú no sabes que son peligrosas las emergencias. Tú no tienes sentimientos.» Oí el pensamiento de la mujercia. “¿Estoy viendo que quedamos en silencio? ¿La campánula me está diciendo que tú eres el príncipe de los increíbles? Está diciendo que tú también fuiste universitario. Estoy pensando que tú no sabes que yo soy arrancada. ¿Está diciendo que al poco tiempo te echaron? Me quieren romper el poto porque no quise hacer cahuines con el hijo de un príncipe que era estudiante universitario. Me está diciendo que te echaron porque no creías en Diosito. ¿ME está diciendo que te echaron porque no eras comunista? Parece que no sabes que es el hijo de un príncipe súper poderoso.” Estuve pensando que la campánula se estaba haciendo la longita. Que improvisadamente se proyectaría como energúmena. Al parecer también se estaba despidiendo de los helicópteros. Al parecer lanzando señales de humo. Pensé que sería mejor dejar histéricos a los argentincios. Al parecer me estaba acordando que no tienen escrúpulos los argentinitos. Al parecer no recordaba por qué no tenían escrúpulos los argentinitos. ¿Parece que era porque no me publicaron mis revistas? Parece que fue porque creyeron que yo soy comunistoide. Según parece se picaron porque les dije que las escribí yo solito. ¿Parece que era porque hicieron algo terrible? Por eso que fue. Las revistas Señora y Elevación. Porque atropellaron a los triatletas. ¿Parece que no tomaron desquite porque se hicieron comunistoides? Dije a la campánula «Señorita campánula, parece que no sabe que a los argentinos les tenemos que tirar una bombita? ¿Parece que sobre esto está aconsejándome?» Dijo la campánula «Parece que es mejor que la tiremos en las afueras de Buenos Aires. Parece que es mejor que les destruya los almacenes de trigo. Tenemos que decirles que es para que sepan que los chilenos no son unos estúpidos. ¿Parece que no saben que son poderosoides los chilenos. ¿Parece que no sabes que estoy hablando por telefoncio con el presidentito?» Escuché el pensamiento de la mújer. “¿Parece que estoy pensando que esto mismo es un helicóptero? Por eso que me hicieron poner el casco. ¿Parece que lo hicieron para que no escuche los sonidos? ¿Parece que estoy escuchando los sonidillos?” Dijo la campánula «Será mejor que ustedes viajen como quieran. ¿Parece que no saben que se están vistiendo de mujercia los españolitos? ¿Parece que no saben que se pueden sacar el casco? ¿Parece que no saben que los argentinos son antigüitos?» Oí el pensamiento de la mujercia. “¿Parece que está gustándome el paisajillo? ¿Parece que está tirándose como energúmena. Yo parece que me estuvieron medicinando. Parece que estuvieron hipnotizándome.” Dijo la campánula «¿Tú no sabes que esto es clásico?» Dijo la mujer «¿Creen que no sé que me tienen hipnotizadita. ¿Parece que esto es una clínica?» Dije «¿Parece que no sabes que los sicólogos son promicuitos? ¿Parece que no sabes que se pescan a los que están en crisis? ¿Parece que tú no sabes que les hacen terapia gestáltica? ¿Tú no sabes que no tienen escrúpulos los gestálticos?» Dijo la mujerita «Estoy pensando que todo esto es muy raro y que tú eres astronautita. Estoy pensando que es cierto que esto no es un helicóptero. Estoy pensando que que los universitarios son unos cochinos y medio.» Oí su pensamiento. “Estoy pensando que eres tiernísimo. ¿Estoy pensando que es cierto que tú eres como mújer? ¿Estoy pensando que te dejo que me metas la pichula?” Pensé que subiéramos a la terracita. Dije a la campánula «Campánula quiero que me aconseje si puedo subir a la terraza con mi compañera.» Dijo «¿Parece que me están diciendo que quieren ver el helicóptero? ¿Parece que no saben que ya estamos llegando a la Argentinita?» Oí el pensamiento de la mujercia. “Estoy sintiendo que estoy histérica porque los astronautitas son buencios. ¿Me estás diciendo que subamos por esa escalerita? ¿Estoy pensando que tú quieres presentarme a los astronautas? ¿Parece que estos saben que estoy histérica? ¿Parece que estoy histérica porque estás pellizcándome? Me estás diciendo que estoy cartuchenta por eso que estás pellizcándome. ¿Me estás diciendo que soy traidorcia por eso que estás enternecidito? ¿Parece que estoy histérica porque tú eres un desconocido? Parece que me estoy sintiendo estúpida. ¿Parece que es cierto que son cochincios los sicologicos ? ¿Tú me estás escuchando lo que estoy pensando por eso que me tienes histérica? Me estás diciendo que me saque los calchunchos. Parece que estoy pensando que esto es ridículo. Según parece estoy sintiéndome que estoy calentándome. ¿Estás diciéndome que es cierto que me estoy sintiendo estúpida? Según parece estoy sintiendo que estás aprovechándote. Me estás diciendo que tú también estás histérico. Me estás diciendo que me ponga como conejincia. Según parece estamos llegando a la cordillerita. Estás contento con mi potito. Me estás diciendo que estás contento porque estás haciendo un cahuincito. ¿Estoy sintiendo que me lo estás chupando? ¿Me estoy sintiendo cochincia? ¿Estoy sintiendo que se me va a salir un mojoncito? ¿Tú eres el príncipe de los increíbles? Será mejor que no te deje que me chupes el culito. ¿Me quieres meter la pichulita? Está recogiéndoseme la vagincia. ¿Parece que me escuchaste que se me está saliendo un mojonito? ¿Parece que estoy excitándome? ¿Estás contento porque me tienes abiertas mis piernitas? Me estás diciendo que me lo echas por la vagina el mojonito. Puede castigarme la campánula. Me estoy sintiendo con angustia. Estoy sintiendo que me voy a hacer caca. ¿Estás sintiendo que estoy orgásmica? ¿Lo estoy sintiendo por el culito? ¿Estoy sintiendo que eres mi esposo? Estoy sintiendo que soy tu mujercita. ¿Estoy pensando que estás viendo como se recoge mi clítoris? Me estás culiando con la lengüita. ¿Estoy sintiéndome promiscua? Estai (sic) metiéndome la pichula. Me estai (sic) dando un besito en la boquita. Me estás diciendo que me lo estás metiendo hasta los coquitos. Tú estás contento porque estás descartuchándome. ¿Me estás diciendo que estoy con el potito cartuchito? ¿Estoy pensando que esto parece un submarino atómico? ¿Parece que estoy pensando que yo quiero casarme? ¿Estoy sintiendo que estoy gozando porque estoy dilatadita? Estoy sintiendo que estás aprovechándote. ¿Parece que otra vez me estoy sintiendo mujercia? ¿Me estás diciendo que es cierto que eres comunistoide? Parece que es cierto que te estás aprovechando. ¿Estás contento porque estoy cartuchísima? Me estás diciendo que soy tu longilla. Me estás diciendo que tú no tienes complejo porque tienes grande la pichula. Me estás diciendo que estás embarazándome por el culito. ¿Me estás diciendo que me estás echando sífilis? Estas feliz porque me pescaste cartuchísima. Me estás diciendo que estás despertándote.” Con el orgasmo desperté.